En el llamado “techo del mundo” los cristianos son perseguidos tanto por monjes budistas como por los comunistas chinos. El establecimiento de misioneros es difícil debido a las trabas que pone el gobierno. Por lo mismo, la radio constituye una herramienta muy útil para la evangelización.
Como es sabido, la antigua nación conocida como “el techo del mundo” a causa de su ubicación alta en las montañas del Himalaya, actualmente es considerada territorio de China. Esta región del mundo ha estado envuelta durante siglos en oscuridad espiritual. En su religión tradicional, llamada Bon, han sido comunes los hechizos y otras prácticas de brujería. Cuando el Tibet fue ocupado por China, se introdujo el Budismo y se mezcló con los rituales del Bon, dando lugar al Budismo Tibetano, en el que se practica la brujería y la magia.
La persecución provoca un constante éxodo de cristianos ya que es más fácil para ellos vivir el Evangelio en la emigración. A pesar de los límites que impone el gobierno para el establecimiento de misioneros en el Tibet, el mensaje de Dios les llega a los tibetanos en su idioma a través de emisoras de radio.
Fuente: Alianza Evangélica Española – Edición: ProtestanteDigital.com